
UN HOTEL CON HISTORIA
Casa 1800 es un hotel boutique en el corazón de Oaxaca, creado para honrar el legado de la familia Gómez Bernárdez y Campos Gracida. Este proyecto rinde homenaje tanto a la historia familiar como al patrimonio arquitectónico de Oaxaca, encapsulando la dedicación y trabajo de generaciones. Cada una de sus 10 habitaciones lleva el nombre de personas clave en la vida de la familia, así como colaboradores que contribuyeron al crecimiento de su emblemática óptica.
NUESTRA
HISTORIA
El legado de Antonio “Tony” Gómez Bernárdez y María del Carmen Campos Gracida En 1936, Antonio Gómez Bernárdez, conocido cariñosamente como Tony, llegó a Nueva York, donde estudió óptica, joyería y relojería. Su pasión por la óptica lo llevó a trabajar con varios artesanos en Nueva York, donde también aprendió relojería, que se convertiría en su hobby de por vida. Después de la Segunda Guerra Mundial, Tony decidió establecerse en México. A través de una revista sentimental, conoció a María del Carmen Campos Gracida, con quien contrajo matrimonio. Juntos emprendieron un viaje por la República Mexicana hasta establecerse finalmente en Oaxaca en 1946.
En Oaxaca, Tony fundó la primera óptica de la ciudad el 18 de diciembre de 1948, bautizada como Óptica América, en honor tanto al continente que lo acogió después de la guerra como al nombre que reflejaba su visión de futuro. Con el tiempo, Óptica América se convirtió en Ópticas América, una referencia en el estado.
María del Carmen fue una pieza clave en la consolidación de la familia en Oaxaca, ya que fue ella quien decidió que se quedaran en esta ciudad, donde vivieron hasta el final de sus días. Juntos procrearon una hija, María Eugenia Gómez Campos.
Las habitaciones de Casa 1800
Cada habitación de Casa 1800 tiene un significado especial, nombrada en honor a un miembro de la familia o colaborador que dejó una huella importante en la historia familiar y en el desarrollo del negocio.
Origen del nombre “Casa 1800”
Durante la restauración de la casa familiar, se encontraron dos elementos históricos que inspiraron el nombre del hotel. Una piedra grabada con el año de construcción y una placa de acero en el barandal que da a la calle, ambos fechados en 1800, revelaron la antigüedad y valor arquitectónico de la propiedad. Estos hallazgos no solo vinculan la historia de la familia con el pasado, sino también con el legado arquitectónico de Oaxaca, creando un puente entre el patrimonio familiar y la historia de la ciudad. Así nació “Casa 1800”, un tributo tanto a la familia Gómez Bernárdez como al pasado histórico de Oaxaca.



